Tengo un nuevo gatito, Mushu.
Mi mamá lo rescató ayer, mientras yo estaba en la condesa, al parecer su vida no pintaba un buen final, pero mi madre tien buen corazon, y Mushu es un suertudo.
Parece que todo empezó con conductores de peseros persiguendo a mushu porque lo necesitaban para "algo", una chica que vende tacos de canasta lo ve, lo agarra y lo guarda en una cajita con hoyos para que los bastardos no le hicieran algo, los bastardos le piden que entregue al gatito pero la vendedora de tacos se niega, llega mi madre, habla con la chica, la chica se lo ofrece, mi madre acepta, y los bastardos le ofrecen dinero por el gatito. Se niega.
Cuando llegó a mi casa no fué muy bien recibido por los gatos mayores, Kinich y Bruno. Pero ahora todos estan mas tranquilos, ya nadie se grita y hoy los bañamos a los tres.
Guapos.
